Net billing
Mecanismo regulatorio que permite a un cliente con generación solar inyectar sus excedentes a la red de distribución y descontarlos de su cuenta de electricidad. En Chile lo rige la Ley 21.118 y aplica a instalaciones de autoconsumo de hasta 300 kW.
- También conocido como
- facturación neta
- Categoría
- Normativa y tarifas
El net billing es un esquema de facturación neta con el que un cliente regulado que tiene generación propia —típicamente paneles solares— usa esa energía para autoabastecerse y, cuando produce más de lo que consume en un instante, inyecta el excedente a la red de distribución. Esos excedentes no se pierden: se valorizan y se descuentan de la boleta de electricidad. La particularidad que le da el nombre ("billing" y no "metering") es que la energía inyectada y la energía consumida se valorizan a precios distintos: el consumo se paga a la tarifa completa del cliente, mientras que la inyección se remunera a un precio regulado menor, cercano al componente de energía que la distribuidora traspasa a sus clientes. Por eso el ahorro real proviene sobre todo de dejar de comprar energía a la red (autoconsumo directo), y en segundo lugar del crédito por los excedentes.
En Chile el mecanismo lo estableció originalmente la Ley 20.571 de 2012, pero el marco vigente hoy es la Ley 21.118, publicada en el Diario Oficial el 17 de noviembre de 2018, que modificó la Ley General de Servicios Eléctricos. Los dos cambios más relevantes de la 21.118 fueron subir el límite de potencia de 100 kW a 300 kW por punto de conexión —habilitando proyectos de autoconsumo de escala comercial e industrial, no solo domiciliarios— y ampliar el descuento de los excedentes: bajo la ley original solo se descontaba contra el cargo por energía, y con la 21.118 el crédito puede aplicarse contra el conjunto de cargos de la cuenta. La ley también abrió la generación conjunta en copropiedades (edificios, condominios, comunidades). Su reglamento se materializó en el Decreto Supremo N° 57 de 2020 del Ministerio de Energía, que aprueba el reglamento de generación distribuida para autoconsumo; la Comisión Nacional de Energía (CNE) fija los precios con que se valorizan las inyecciones y la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) fiscaliza y administra el registro de estos sistemas de generación distribuida.
Para una empresa que evalúa autoconsumo solar de hasta 300 kW, el net billing es el marco que hace viable el proyecto: define su derecho a inyectar excedentes y a recibir un crédito por ellos, y fija el techo de 300 kW por empalme que separa a la generación distribuida para autoconsumo de los pequeños medios de generación que se rigen por otras reglas. En la práctica conviene dimensionar la instalación en torno al perfil de consumo propio —el retorno económico es más alto cuando la energía se autoconsume en el momento que se genera que cuando se inyecta a la red, porque la inyección se paga a un precio menor que el de compra. Los excedentes que no alcanzan a descontarse en el período se acumulan como remanente para los meses siguientes; la normativa contempla que, de no poder aplicarse en un plazo prolongado, esos saldos dejan de estar disponibles para el cliente, otro motivo para calzar la generación con el consumo.
Hay dos confusiones frecuentes que conviene aclarar. Primera: net billing no es net metering. En el net metering (usado en otros países) la energía inyectada se compensa uno a uno contra la consumida, al mismo precio; en el net billing chileno la inyección se valoriza a un precio regulado inferior, de modo que exportar excedentes rinde menos que evitar comprar. Segunda: los precios de valorización de las inyecciones no son fijos ni universales —dependen de la distribuidora, de la categoría tarifaria del cliente y de las fijaciones tarifarias que actualiza periódicamente la CNE—, por lo que la evaluación económica de un proyecto debe usar la tarifa vigente de la zona de concesión correspondiente y no un valor genérico.