Ley 20.571
Primera ley chilena de generación distribuida para autoconsumo (2012), que permitió a los clientes inyectar a la red sus excedentes bajo net billing. La Ley 21.118, vigente desde 2018, la reemplazó y elevó el límite de potencia a 300 kW. Cierra el par legal del net billing chileno junto a la 21.118.
- También conocido como
- ley original de net billing
- Categoría
- Normativa y tarifas
La Ley 20.571 fue la primera norma chilena que dio marco legal al autoconsumo con inyección de excedentes a la red, el esquema conocido como net billing. Promulgada el 20 de febrero de 2012 y publicada en el Diario Oficial el 22 de marzo de 2012, modificó el DFL 4 (Ley General de Servicios Eléctricos, LGSE) para permitir que los clientes de las empresas distribuidoras instalaran equipos de generación propios —basados en energías renovables no convencionales (ERNC) o cogeneración eficiente—, consumieran esa energía y vendieran los excedentes a la distribuidora. Antes de esta ley no existía un mecanismo regulado para que un cliente pequeño inyectara a la red y recibiera pago por ello; la 20.571 llenó ese vacío. Su límite de potencia era de 100 kW por instalación.
Aunque la ley se promulgó en 2012, su aplicación práctica quedó supeditada a un reglamento. Ese reglamento se materializó en el Decreto Supremo 71 de 2014 del Ministerio de Energía, publicado el 6 de septiembre de 2014, que fijó las condiciones técnicas y de conexión; por eso el net billing chileno recién empezó a operar en la práctica a fines de 2014. El nombre net billing (facturación neta) refleja el corazón del mecanismo: la energía que el cliente consume de la red y la que inyecta se valoran a tarifas distintas —el consumo al precio de venta al cliente y los excedentes a un precio menor, ligado al costo que la energía le evita a la distribuidora—, a diferencia del net metering (medición neta), donde ambos flujos se descuentan uno a uno.
La Ley 20.571 fue modificada y ampliada por la Ley 21.118, publicada en el Diario Oficial el 17 de noviembre de 2018. El cambio más relevante para el sector empresarial fue elevar el límite de potencia de 100 kW a 300 kW por instalación, precisamente para habilitar proyectos de autoconsumo de mayor escala orientados a actividades productivas. La 21.118 también incorporó mejoras como la posibilidad de descontar los excedentes acumulados contra otras cuentas de electricidad del mismo titular (mismo RUT) con la misma distribuidora, reforzando que el esquema busca el autoabastecimiento y no la comercialización de energía. Desde 2018, entonces, el net billing chileno se rige por la 21.118; la 20.571 sigue siendo la base histórica que ese texto modifica.
Para una empresa que evalúa autoconsumo solar de hasta 300 kW, entender este par legal evita confusiones frecuentes. La primera es tratar a la 20.571 como la norma vigente: hoy el marco operativo es la Ley 21.118 (y su reglamentación), y el techo de 300 kW —no los 100 kW originales— es el que define si un proyecto entra en el régimen de generación distribuida para autoconsumo. La segunda es asumir que los excedentes se pagan al mismo precio que se compra la energía: bajo net billing la inyección se valoriza a una tarifa inferior a la de compra, por lo que el mayor beneficio económico proviene de autoconsumir la generación en el sitio antes que de vender excedentes. La tercera es confundir promulgación (2012) con puesta en marcha efectiva (2014, con el reglamento). Conocer estas distinciones es clave al dimensionar un proyecto y proyectar su retorno.