Yield
Rendimiento específico de una instalación fotovoltaica: la energía anual que produce por cada kWp instalado, en kWh/kWp al año. Resume en un número cuánto rinde el sistema en su sitio; en Chile va referencialmente desde el sur profundo hasta sobre 1.900 kWh/kWp en el norte.
- También conocido como
- rendimiento específico, specific yield, productividad específica
- Categoría
- Recurso solar
El yield o rendimiento específico (specific yield) es la energía que una instalación fotovoltaica genera al año por cada kilowatt-peak (kWp) de potencia instalada, y se expresa en kWh/kWp al año. Es un indicador muy práctico porque normaliza la producción por el tamaño del sistema: permite comparar el desempeño de instalaciones de distinta potencia sobre una base común y traducir de inmediato la potencia contratada en energía esperada. Conceptualmente equivale a la irradiación que recibe el plano de los paneles multiplicada por el rendimiento global del sistema, de modo que resume en una sola cifra la calidad del recurso del sitio y la eficiencia de la instalación.
En Chile el yield varía fuerte con la latitud por el gradiente norte-sur del recurso solar. Como referencia —y estos valores son referenciales, no una garantía—, en el norte (Antofagasta, Tarapacá, Atacama) el rendimiento específico anual puede superar los 1.900 kWh/kWp; en la zona central (Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana) suele ubicarse del orden de 1.500 a 1.700 kWh/kWp; y en el extremo austral cae de forma notoria, al punto de que un sistema en Punta Arenas rinde parecido a uno en Berlín. La fuente oficial para estimar el recurso de un punto específico es el Explorador Solar del Ministerio de Energía (desarrollado por el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile), que modela la generación esperada según ubicación, inclinación y tipo de montaje.
Para una empresa que evalúa autoconsumo solar de hasta 300 kW bajo NetBilling (Ley 21.118), el yield es el atajo para dimensionar: multiplicar los kWp que se piensan instalar por el rendimiento específico del sitio da una primera estimación de los kWh anuales, que es lo que baja la cuenta de electricidad y alimenta el cálculo de ahorro y payback. Como el mismo sistema rinde bastante más en el norte que en el sur, el yield local —no un promedio nacional— es el que debe usarse en la evaluación, y siempre rotulado como estimación referencial que dependerá del recurso real, la orientación del techo y las pérdidas del sistema.
Conviene no confundir el yield con el factor de planta ni con el performance ratio. El factor de planta compara la energía generada con la que se produciría operando a potencia nominal las 24 horas del año (se obtiene, a grandes rasgos, dividiendo el yield en kWh/kWp por las 8.760 horas del año), y por eso da un porcentaje bajo, del orden de 20% a 30% en fotovoltaica. El performance ratio mide qué fracción de la energía disponible se aprovecha tras las pérdidas (temperatura, cableado, inversor, suciedad), descontando el clima. El yield, en cambio, es energía absoluta por unidad de potencia: incorpora de lleno cuánto sol hay en el sitio, y por eso es el más directo para traducir potencia en kWh y en pesos.