Geotermia
Generación eléctrica a partir del calor del interior de la Tierra. Es ERNC y, a diferencia de la solar y la eólica, entrega energía constante de día y de noche. Chile tiene gran potencial por su actividad volcánica: en Antofagasta opera Cerro Pabellón, la primera central geotérmica de Sudamérica.
- También conocido como
- energía geotérmica, generación geotérmica
- Categoría
- Sistema eléctrico
La geotermia genera electricidad a partir del calor almacenado en el interior de la Tierra. Funciona perforando pozos que captan vapor o agua a alta temperatura desde reservorios subterráneos; ese fluido —o el vapor que produce en un intercambiador, en plantas de ciclo binario— mueve una turbina conectada a un generador, de forma parecida a una termoeléctrica, pero sin combustión: el calor ya está disponible en el subsuelo. Es una fuente renovable con una ventaja poco común entre las ERNC: genera de forma prácticamente constante, día y noche, porque no depende del sol ni del viento.
Chile tiene un potencial geotérmico alto porque está en el Cinturón de Fuego del Pacífico, con intensa actividad volcánica a lo largo de toda la Cordillera de los Andes. Esa geología es la misma que produce los volcanes y las fuentes termales del país, y en teoría ubica a Chile entre los países con mayor potencial geotérmico del mundo.
En la práctica, ese potencial está muy poco desarrollado. La única planta geotérmica en operación en Chile —y la primera de Sudamérica— es Cerro Pabellón, en la comuna de Ollagüe, Región de Antofagasta, a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar. Es un proyecto conjunto de Enel Green Power Chile y la estatal ENAP, que partió con 48 MW de capacidad y luego se amplió con una tercera unidad. Fuera de esa expansión, la tecnología no ha mostrado crecimiento adicional relevante en el país: los altos costos de exploración y perforación, sumados a la incertidumbre de encontrar un reservorio comercialmente viable, han frenado a otros desarrolladores.
Para una empresa, la geotermia no es hoy una alternativa de autoconsumo —los proyectos existentes son de gran escala y están atados a zonas geológicas muy específicas—, pero es un dato relevante de contexto: mientras la energía solar puede desplegarse donde hay techo o terreno y consumo, la geotermia chilena sigue concentrada en un solo punto del mapa, dos décadas después de que se identificara el potencial.