Irradiación difusa horizontal
Radiación solar que llega a una superficie horizontal tras ser dispersada por la atmósfera, las nubes y las partículas, sin viajar en línea recta desde el Sol (DHI). Domina en días nublados y en la costa; junto con la directa proyectada compone la irradiación global horizontal.
- Sigla
- DHI
- También conocido como
- DHI, irradiación difusa, radiación difusa
- Categoría
- Recurso solar
La irradiación difusa horizontal (DHI, por diffuse horizontal irradiance) es la parte de la radiación solar que llega a una superficie horizontal después de haber sido dispersada por la atmósfera, las nubes y las partículas en suspensión, en vez de viajar en línea recta desde el disco solar. Proviene de toda la bóveda celeste, no de una dirección puntual, y se mide en W/m² (irradiancia instantánea) o en kWh/m² acumulados. Es una de las tres componentes del recurso solar: la irradiación global horizontal (GHI) es la suma de la difusa (DHI) más la directa proyectada sobre el plano horizontal, según la relación GHI = DHI + DNI × cos(θz).
La DHI cobra protagonismo cuando el cielo no está despejado. En un día nublado o con niebla la componente directa se desploma, pero la luz sigue llegando dispersa desde todo el cielo, y esa difusa es la que permite que un sistema fotovoltaico siga generando —menos, pero no cero— aun sin sol directo. Por eso en zonas de nubosidad frecuente, como buena parte de la costa chilena afectada por la camanchaca, la difusa aporta una fracción mayor del recurso total que en el interior del desierto, donde predomina la directa. La fuente oficial del dato en Chile es el Explorador Solar del Ministerio de Energía, desarrollado por el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile, que modela la radiación global y directa por punto con resolución de 90 metros a partir de satélite validado en terreno.
Para una empresa que evalúa autoconsumo solar de hasta 300 kW bajo NetBilling, entender el peso de la difusa ayuda a fijar expectativas realistas en sitios costeros o nublados: los paneles fotovoltaicos de silicio aprovechan tanto la radiación directa como la difusa, de modo que una instalación en la costa no queda inutilizada por la nubosidad matinal, aunque su generación en esas horas sea menor. La difusa también es la razón por la que la generación no se apaga de golpe cuando pasa una nube. En el dimensionamiento, lo que interesa es la GHI del sitio —que ya incluye la difusa—, transpuesta al plano de los paneles; la DHI por separado sirve para explicar por qué dos sitios con la misma latitud pero distinta nubosidad rinden diferente.
El matiz que conviene no perder es la diferencia con la directa normal (DNI): la DHI es luz dispersa que llega desde todo el cielo a un plano horizontal, mientras que la DNI es el haz recto del Sol medido perpendicular a sus rayos. Tampoco debe confundirse la DHI con la GHI: la difusa es solo un sumando de la global. Un error frecuente es suponer que "día nublado" equivale a "sin generación": la difusa mantiene una producción parcial. A la vez, no conviene sobrestimar la costa: aunque la difusa la sostiene, el recurso total (GHI) sigue siendo mayor en el interior despejado del norte que en el litoral con camanchaca.