Despacho económico
Es la coordinación que hace el Coordinador Eléctrico Nacional para que la demanda del sistema se abastezca operando al mínimo costo: despacha primero las centrales de menor costo variable y sube por la lista hasta cubrir el consumo. La central más cara en operación marca el costo marginal, que fija el precio de la energía en el mercado spot.
- También conocido como
- despacho por orden de mérito, operación a mínimo costo
- Categoría
- Mercado eléctrico
El despacho económico es el principio con que se opera el Sistema Eléctrico Nacional: en cada instante, el Coordinador Eléctrico Nacional ordena las centrales disponibles de menor a mayor costo variable de generación y las va despachando en ese orden hasta cubrir toda la demanda. El objetivo, mandatado por la Ley General de Servicios Eléctricos (DFL 4/2006), es abastecer el consumo al mínimo costo total del sistema, no maximizar el negocio de cada generador.
El insumo son los costos variables que cada empresa declara al Coordinador (auditados semanalmente): una central solar o eólica entra primero porque su costo variable es cercano a cero; luego el gas, el carbón y, al final, el diésel, que solo se despacha en momentos de estrechez. La central más cara que queda operando para cubrir la última unidad de demanda marca el costo marginal de esa hora —el precio de la energía en el mercado spot—. En 2024 el costo de operación del sistema (generación por su costo variable) fue del orden de US$1.670 millones.
Para una empresa que evalúa autoconsumo solar ≤300 kW, el despacho económico explica por qué el precio mayorista de la energía sube en las horas sin sol (cuando entran centrales más caras) y baja de día (cuando el sol desplaza combustibles). Ese patrón horario es la lógica detrás de las tarifas con horario punta/fuera de punta y refuerza el mismo mensaje: autoconsumir en las horas de generación propia evita comprar energía justo cuando el sistema opera con sus centrales más costosas.
El matiz que más se confunde: el despacho económico define quién genera y a qué costo (mérito económico), pero no es lo que un cliente paga en su boleta. El cliente regulado paga tarifas estabilizadas (precio de nudo promedio), no el costo marginal horario. El despacho fija el costo marginal —la señal de corto plazo del mercado spot—; la tarifa regulada lo suaviza promediándolo en el tiempo.